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#DíaDeLaTierra: Los Tintes Naturales y su Alquimia Artesanal

04/04/2017

El tinte hecho a base de grana cochinilla era, junto con la plata, uno de los materiales más exportados y costosos de México durante la Colonia. Con el paso del tiempo, los tintes sintéticos desplazaron a los tintes naturales. Consideramos el regreso a estas prácticas milenarias como un nuevo lujo, pues es un método sustentable, que se hace a pequeña escala y busca el equilibrio con el entorno.

La gama de colores que da la grana cochinilla va de un rosa pálido a un fucsia encendido, pasando por un rojo sangre. En Hueyapan, Puebla, el grupo de artesanas tintoreras que se llama Mujeres conservando raíces cultivan la cochinilla en una granja y pintan las telas con éste y otros extractos, tomados de varias plantas, como muestra Rosa Hernández Lucas:

Arriba: Los recursos que utiliza la comunidad para el proceso artesanal del teñido natural con añil en Hueyapan, Puebla: añil en piedra, tequesquite y plantas de la región de Tepozán (que también tiene uso medicinal)

El nogal es de los colores que usamos más. Da el color café en muchos tonos, baño tras baño: en el primer baño tienes un café oscuro casi negro y para el último ya es un color beige clarito. El cempazúchitl da varios tonos de amarillo; y el verde se saca del tezuath, una planta que se da aquí en la región. También se usa la corteza del árbol de varangola que da un tono chedrón y la cochinilla que nos da el rojo. El añil se compra con un señor que lo trae de Oaxaca.

Parte de lo que hicimos en los talleres con las artesanas fue crear un juego visual, por medio de la técnica de dobleces japonesa shibori. El resultado es un estampado donde la presencia del tinte aparece en un camuflaje de colores.

Fotos tomadas con iPhone 7 Plus.